Un día de estos…

…cuando la noche se cubra con el manto del desvelo, donde no haya cabida para sueños solo realidades, inquietudes e interrogantes.
Entonces, esa noche esperará, agotada y pacientemente, el despuntar del alba.
Y ese día, con todas sus horas, será testigo viviente del nuevo ser, con su coraza impenetrable.
…uno de estos días el corazón dejará de inquietarse esperando en vano aquello que no vendrá.
Otro día, no escuchará los ecos de sí misma pero sí escuchará respuestas a sus preguntas.
El día estaba oscuro y se sintió pobre en su Imperio, despojada de su corona y de su altar.
Cualquier día de estos, levantará el estandarte llena de júbilo por sus años maduros y canos.
El día menos pensado todas las fronteras caerán, cediendo más y más los límites.
Cuando amanezca, el día recogerá su manto oscuro de los confines… ella resurgirá.

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