Un lugar en el mundo

—Llévense todo— dijo y cruzó a mirar cómo se desgarraba el pasado.
Tomando distancia pensó que amortiguaba el efecto de lo irreparable.
Entre edificios modernos esta casa no pega dijeron los que querían destruirla y era cierto. Por más que le doliera, no pudo frenar con sus manos el tiempo. No pudo impedir que lo cercaran de tal modo que quedó solo hasta sentirse apretado en un castillo.
Su parque, un escenario para los vecinos y él, un ser remanente de otros tiempos.
Ubicado en la vereda de enfrente le dolió el corazón y trató de ya no darle importancia a nada.
Vio el final de su tiempo y cayó con su casa.

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