A la mar partió

Aquella gris y fría mañana.
Arrastrando el naufragio de la barca de la vida.
a la mar llegó.
Frágil y pequeña, envuelta en su tul de ilusiones,
su barca a la mar se hizo.
Izando la bandera de la esperanza en mil mares navegó.
Liviana va de peso, sin más peso que su ser.
En su barca de papel, despojada de su alma, rumbos buscó.
Sin miedos iba junto a su soledad.
Buscando en ese vasto e infinito océano de su mundo
la llave del tesoro que alberga su perdido interior.
Muchas tierras conoció
en pocas se quedó.
Esperando, tal vez, que las vueltas de marea
le traigan las riquezas del corazón que algún día anheló.

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