Hitos

Alborotado, el apartamento asistía a un hecho inusual. Las risas tempranas sacudieron la modorra, antes que el sol.

Lágrimas y carcajadas pautaron el día hasta que, en medio de un extraño silencio, la puerta se abrió para dejar salir a la novia hacia su futuro.

El hall del edificio era dominado por la negra figura de la señora del portero que lucía una sonrisa desconocida y una mirada enamorada robada, sin duda, de algún momento de su pasado remoto.

Cuando la novia partió, giró su cabeza para mirar hacia atrás y un flash retumbó desde el fondo de su misterioso cerebro y selló el momento archivándolo para siempre.

 

Su padre no estaba. Durante el trayecto, lo recordó vivamente. Lo volvió a  ver sentado en el auto esperando y a su madre que los apuraba.

—Vengan, papá está cansado.

Ella y su hermano apuraban el paso a empujones.

—Suban por Dios.

La alterada voz de la madre inquietaba. La cara de papá decía más. Su sonrisa era tierna, sus ojos miraban fijo, alternando sus caras con el edificio que estaba abandonando.

Cuando el coche arrancó, miró para atrás y ella sola escuchó

—Acá, no van a volver.

 

Llegó a la iglesia, se enderezó y, lo más firme que pudo, avanzó.

La emoción enloqueció la memoria y otro flash acudió.

 

Estaba en la puerta de la casa de los abuelos. Oyó la endurecida voz de su madre:

—Cerrá la puerta, pasá la tranca y poné el candado. No lagrimees.

Sin querer pensar ni sentir, congelada, hizo lo que se esperaba de ella. Subió al auto y partió

Al mirar hacia atrás, vio que dejaba allí su niñez.

 

Llegó al altar. La vida siguió. Llegaron los hijos y volvieron los veranos de infancia.

 

Cuando junto a su marido recorrió la casa del balneario, cerrando todo para entregarla a sus nuevos dueños, se dio cuenta que ese momento ya lo había vivido muchas veces.

Achuchada en pleno verano, se refugió en el auto.

Al arrancar, sin querer, activó el mecanismo ancestral que le ordena mirar hacia atrás, registrar el momento y guardarlo.

 

La vida continuó, la rueda no para.

 

Ayer, volvió a mirar hacia atrás.

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