La monarca

Mi vida pende de un hilo, intento asirme como puedo.
Espero soportar las inclemencias para sobrevivir un día más.
Tengo el temor de no saber lo que vendrá.
Adormecida y amortajada me siento, apenas puedo discernir lo que me ocurre.
Me observo, me desconozco, ya no sé quién soy.
O quizás… el velo que ahora me envuelve impide que vea a mí alrededor.
Rastreo en mi memoria indicios que me conduzcan por ese laberinto de interrogantes.
Fantaseo mil cosas en el lapso de tiempo que llevo aletargada.
Oruga quisiera ser y despertar en otro cuerpo.
Siento ahora todo mi ser entibiándose con la caricia del sol.
Irrumpiendo a la vida, voy desprendiéndome de mi capullo.
Sueño despierta, lugares infinitos que me lleven mis alas multicolores de mariposa.

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