La familia perfecta

Sumisa, vivía para complacerlo.

Era buen mozo, simpático y lleno de amigos.

La casa siempre relucía. Le preparaba las comidas que más le gustaban, le regalaba los perfumes más ricos y le ponía la música que él prefería.

Muy exitoso en los negocios con eso… bastaba.

Tuvieron tres hijos.

Una familia perfecta.

Cuando ella vio en su mesa de luz la foto de una hermosa mujer con frases apasionadas, se sintió derrotada.

Al día siguiente, le pidió que se fuera de la casa.

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