El hallazgo

¿Qué ha pasado? me preguntaba
cuando al borde del camino
encontré un zapato sin vida.

Y pienso y me pregunto.
¿Quizás… su dueño
llevaba un alma desnuda
sin poder encontrar,
en sí mismo, regocijo?

Me inquieta su desolación,
¿por qué dejó de andar?

Tal vez… se quedó sin rumbo
en las vías de la vida,
esperando solo su fin
porque su par no lo acompañó.

Sé que dejó huellas,
que no fue efímero su pasar,
porque lleva un desgaste
profundo en su ser.

Bajo las inclemencias
del mundo que lo rodea,
aún sigue esperando,
sentir otro caminar a su lado.

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