¡Delantales temblad!

Teresa se secó las manos en el delantal y se agachó para recoger el volante tirado bajo la puerta. Ya conocía la convocatoria a través de las redes sociales, miles de mujeres se unían bajo el lema “Delantales temblad” anunciando una huelga por tiempo indeterminado de todas las amas de casa.
El acto público de denuncia del trabajo insalubre del cual eran objeto muchas mujeres del país se iba a llevar a cabo en las distintas capitales departamentales. El lugar de reunión sería una plaza pública ubicada en el centro de las ciudades.Allí se leería una proclama y luego se procedería a la quema de delantales en una gran fogata.
Teresa se percató que faltaban apenas unas horas para el evento pero de todas maneras le daba tiempo de cancelar la consulta con el dentista de su hijo, hornear unos scones y lavar un montón de ropa que tenía apilada.
Se sentía diferente ese día, el entusiasmo de romper con la rutina y hacer algo tan loco y descabellado como concurrir a un mitin la colmaba de una satisfacción desacostumbrada. Siendo joven, nunca había concurrido a las manifestaciones estudiantiles como sus compañeros de liceo, era una chica retraída que no se sentía cómoda entre la multitud y cuando salía con sus amigas éstas le gastaban bromas ya que siempre estaba pendiente de la hora de regreso. A cada rato, consultaba su Seiko de oro con malla de cuero temiendo llegar tarde a casa. Cada vez que miraba ese reloj, regalo de su padre, recordaba con pesar su autoridad indiscutida dentro de la familia.
¿Qué me puedo poner para esta ocasión? pensaba revolviendo entre la perchas del placard. Quizás estos jeans… sí… me irían bien con esta camisa floreada. Mmm… me veo rara con este “look” juvenil…pero me gusta, me sienta bien.
Decidida por estas prendas, corrió a guardar el delantal en una bolsa y volvió al dormitorio para vestirse.
De pie frente al espejo, tomó conciencia de su apariencia, de su contextura esbelta y de su piel que ya comenzaba a ser testigo del pasaje de los años. Esparció la base mate por su rostro y le dio un toque de rubor en las mejillas. Una tenue sombra lila tiñó los párpados y ya quedó pronta para salir.
¿Cuánto hacía que no se tomaba un tiempo para ella misma? Para sus propios deseos y placeres. Ya ni se acordaba, caía en la cuenta que había estado perdida, diluida entre los deseos de los demás: el de su marido, su hijo e innumerables parientes a los que ayudaba desinteresadamente. Le gustaba eso de ser importante para los otros, lo había sido por tanto tiempo, que casi creía que se había convertido en una adicción.
¿Qué sentiría entre tantas mujeres reunidas en la plaza?
Imaginaba un montón de amas de casa de todas las edades, desconocidas entre ellas chismorreando detalles íntimos, pasándose recetas de cocina y comentando los problemas de los hijos en la escuela.
Se criticó a sí misma por semejantes pensamientos y por creer que las de su mismo género pudieran tener horizontes tan estrechos.
Quizás así la habían educado, así había visto vivir a su madre y a su abuela, concluyó después, pero ya era hora de revertir ese condicionamiento.
La lectura del volante había detonado algo en su interior que ya llevaba años queriendo romperse. Iría a la plaza y se mezclaría con todas, de la misma forma que las hebras de un tejido se unían unas con otras para dar cuerpo y consistencia a la tela.
De su muñeca abrió el Seiko y lo tiró sobre la mesa de luz, solo faltaba dejar una nota, colgarse la cartera y buscar la bolsa que contenía el delantal.
Escribió en un papelito “Querido hoy vuelvo tarde” y lo pegó bajo el imán de la heladera.
Ya en la calle sintió el calor de la tarde y observó el cielo azul despejado, sin una nube. Qué linda debe estar la plaza pensó y al dar vuelta la esquina el resplandor del sol en los vidrios de un auto deslumbró su vista. En un gesto instintivo, ocultó sus ojos bajo la mano para darse sombra. Apuró sus pasos, no quería llegar tarde.
Su marido desde el volante no la reconoció, pasó de largo.

2 thoughts on “¡Delantales temblad!

  1. Fantástico relato, entre ternura y algo de revancha, me encanto, con detalles muy significativos como sacarse el Seiko, fabuloso!!!

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